jueves, 26 de marzo de 2015

Continúa el 7º Encuentro Latinoamericano de Escritores Hidalgo 2015 en el Valle del Mezquital, del 20 al 28 de abril


Entrevista a Griselda Gómez y Mariana Romito sobre su reciente visita a México


Entrevista a Griselda Gómez y Mariana Romito sobre su visita a México el pasado mes de febrero


 
El pasado mes de febrero, estuvieron en México las periodistas Griselda Gómez y Mariana Romito para dar a conocer su libro Abuela Sonia.
 
 
¿De qué trata el libro?

Tras el golpe militar, asume Jorge Rafael Videla el gobierno de facto, el 24 de marzo de
1976, instalando el terror en el país así como lo hicieron sus sucesores militares hasta 1983, en que culmina la dictadura militar, debilitada por la guerra de Malvinas que había declarado el Gral. Galtieri. En todo el país se sucedieron las desapariciones, los fusilamientos y el robo sistemático de bebés arrancados a las madres presas en campos clandestinos de detención y tortura, tal fue el caso de Silvina Parodi de Orozco, hija de Sonia Torres, quien es la protagonista de nuestro libro.
 
-¿Qué consideran que es lo importante de dar a conocer este libro?

Griselda:

Este trabajo de investigación refleja la vida y lucha de la abuela de Plaza de Mayo de Córdoba, Sonia Torres, quien hace 37 años busca a su nieto secuestrado por la dictadura militar. Intentamos aportar a esa búsqueda, así como dejar un testimonio en pos de la memoria, la verdad y la justicia. Esperamos que muy pronto se puedan encontra todos los nietos que faltan. Tomamos como referente a Sonia, que es todas las abuelas.

-¿Qué buscan mostrando el libro fuera de Argentina?

Los nietos que las abuelas están buscando desde hace más de tres décadas, pueden estar en cualquier lugar del mundo, de hecho, uno de ellos recuperado recientemente, vivió en México. El mensaje es también que si alguien tiene la sospecha de ser hijo de desaparecidos argentinos, se comunique con las Abuelas de Plaza de Mayo. El correo de la organización y los contactos, se pueden encontrar en internet.


-¿Cómo las ha tratado México?

Griselda:

México nos ha albergado como si estuviésemos en nuestra propia casa; conocer, además del Distrito Federal, el estado de Hidalgo, visitando escuelas, comunidades y diferentes espacios nos han hecho conocer este país profundo con su fuerte arraigo a la identidad y sobre todo nuestra gratitud por el enorme respeto con que nos han recibido y han atendido nuestra obra. Esta posibilidad fue exclusivamente por invitación de la ULatE que promueve el intercambio, la lecto escritura y la hermandad entre escritores, de otro modo, no hubiese sido posible.


¿Qué opina de la situación actual de México? A Mariana Romito.

-No es mi intención opinar en lo que sucede en otros países, ni estoy interiorizada en lo que sucede, sí cobró mucha fuerza el tema de Ayotzinapa y por eso me enteré de lo que está pasando en México, fue como el punto de inflexión.

De hecho, todos los medios internacionales dieron y dan cuenta de semejante suceso.


-¿Piensan regresar a México?
Sosteniendo la hermandad de la que hablamos, sería muy bueno poder regresar cada vez que los intercambios lo ameriten.

sábado, 14 de febrero de 2015

miércoles, 11 de febrero de 2015

En México, las argentinas Griselda Gómez y Mariana Romito


De Argentina, Griselda Gómez y Mariana Romito presentan su libro Abuela Sonia en Morena


En México, las argentinas Griselda Gómez y Mariana Romito están del 13 al 27 de febrero, presentando su libro, en coautoría, Abuela Sonia.
 
Abuela Sonia es la historia de vida y lucha de Sonia Torres. Trabajo de investigación periodística, como aporte a la construcción de la memoria y cuyo objetivo es encontrar al nieto de Sonia que puede estar en cualquier lugar del mundo.  La Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo es una organización no gubernamental que tiene como finalidad localizar y restituir a sus legítimas familias a los niños secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar establecida en Argentina en 1976 y crear las condiciones para que nunca más se repita esta terrible violación de los derechos humanos, exigiendo castigo a todos los responsables.
Asimismo, Griselda Gómez presenta su poemario Mudar el habla, del que Mirian Pino nos dice: "el cuerpo sonoro de la poesía de Gómez invita a leer Mudar el habla en la potencialidad significacional que implica el pespunte, es decir, letra por letra, verso por verso".
Griselda Gómez y Mariana Romito, procedentes de Córdoba, Argentina, se presentan en el estado de Hidalgo y el Distrito Federal, como parte de las actividades del 7º Encuentro Latinoamericano de Escritores, organizado por la ULatE,  que este año se lleva a cabo en una nueva variante, en forma extendida, en diferentes momentos y a causa de la falta de apoyos en los recursos necesarios.
        
Así, la primera fase del 7º Encuentro Latinoamericano de Escritores, inició en Ixmiquilpan, el día 13 de febrero, para partir hacia Tepeji del Río y Progreso, del 16 al 18. Posteriormente, se realizarán presentaciones en el D.F, en el Centro Cultural José Martí, para regresar a Tulancingo donde se presentará en Derhgo, a Pachuca en el Comité Estatal de Morena, Huasca y Agua Blanca, en Hidalgo.

Participan en estas presentaciones los escritores Pterocles Arenarius, Jorge Borja del Distrito Federal, Jorge Antonio García de Progreso, Ma. Guadalupe Huicochea de Tepeji del Río, y Marco Ísgar y Cristina de la Concha de Tulancingo.
 



 


En el jardín de los vientos, se presentó por primera vez en México, el miércoles 3 de diciembre de 2014, en el Centro Cultural José Martí de la capital



Publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española, en Nueva York, esta obra poética, En el jardín de los vientos, se presentó por primera vez en México, el    miércoles 3 de diciembre de 2014, en el Centro Cultural José Martí de la capital, la cual sería presentada en días posteriores en la FIL de Guadalajara.

La Unión Latinoamericana de Escritores ULatE tuvo el honor y recibió al poeta argentino estadounidense que viajara desde Washington, donde radica actualmente, para estas presentaciones en el país.

Organizada en colaboración con el Centro Cultural José Martí y su directora la Lic. Ma. Eugenia Mondragón y su equipo de trabajo, la presentación estuvo a cargo de los escritores Carlos Santibáñez, Jorge Borja, Ulises Paniagua y Cristina de la Concha. Ocasión adecuada y propicia para hacer un reconocimiento al poeta, miembro fundador de la ULatE, y distinguirlo como Miembro de Honor, "lo que se debió hacer mucho tiempo antes", declaró De la Concha, por su destacada labor a favor de la lengua española en Estados Unidos, su representatividad como latinoamericano en el continente y dentro de la ULatE, por su trabajo literario, añadió entre otros atributos.

En el jardín de los vientos es el trabajo literario de 40 años de Luis Alberto Ambroggio, de 1974-2014, en un tomo de 908 páginas al que nos introducen los editores Carlos E. Paldao y Rosa Tezanos-Pinto, donde el poeta nos lleva por temas como el hispanismo literario, la identidad, el transculturalismo, el exilio, la conciencia social, en poesía, ensayo y narrativa.

Concluyó la velada en una cena con el poeta, los participantes y escritores y amistades de la ULatE.


 
 
 

 
 
 
 

 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

En el jardín de los vientos, la Obra poética de 40 años de Luis Alberto Ambroggio, de 1974-2014, publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Nueva York.

En el jardín de los vientos es la Obra poética de 40 años de Luis Alberto Ambroggio, de 1974-2014, publicada por la Academia Norteamericana de la Lengua Española, en Nueva York, en un tomo de 908 páginas que reúne 17 poemarios, al que nos introducen los editores Carlos E. Paldao y Rosa Tezanos-Pinto que reproducimos a continuación.



Soy un árbol esclavo de estaciones

con raíces y semillas que caminan el tiempo.

De ciertos ritos o pasajes solo tengo cicatrices.

“Aniversarios”
 




Los diecisiete poemarios de Luis Alberto Ambroggio que nos complace presentar en este volumen muestran una elíptica frecuente en la evolución del pensamiento poético de los creadores trascendentes. La impronta sentimental de las primeras búsquedas va cediendo progresivamente a la troquelación de un lenguaje concebido como instrumento de meditación acerca de la condición humana y sus circunstancias. Ambroggio crece con su poesía en el recorrido por una realidad cotidiana cada vez más consciente de su precariedad y abierta a la problemática incesante del tiempo. A medida que avanzamos en la lectura, la palabra poética nos compromete en su rigurosa indagación del sentido de la vida, que oculta al hombre sujeto a las limitaciones propias de su entorno. Esta búsqueda es trágica porque sabe de antemano que no habrá respuestas sino una multiplicación infinita de las mismas preguntas reverberando en el aire impregnado por las voces del silencio. Sin embargo, a pesar de todo, se afirma en la posibilidad de articular palabras luminarias para conjugar la aventura de la existencia en concierto con lo sagrado. Por ello, en la trayectoria ambroggiana desplegada En el jardín de los vientos, la poesía es el auténtico vínculo con lo esencial.

            Brillante, profunda, furtiva, la escritura de Ambroggio cruza dos siglos y se revela como una de las más importantes poéticas en español escritas en los Estados Unidos. Desde el epígrafe con que se inicia este compendio, se puede advertir el ímpetu y la convicción del escritor con su praxis. La página en blanco no es tortura ni falta sino inicio de contingencias; nada mengua el deseo de escribir del poeta, ni siquiera la nostalgia tan propia con la que dialoga sobre las vicisitudes de la experiencia humana y la temporalidad a la cual está sometida. En Poemas de amor vida (1987) fusiona de ese modo despedidas no deseadas, heridas sentidas como vidrios, una intermitente perplejidad de “… ir viviendo y muriendo poco a poco” (“La duda”) con las delicias del amor y el erotismo. Cinco años más tarde, en Hombre del aire (1992), reiteraría su fe en la poesía y en su mediación artística para “sembrar estrellas/ esas que iluminan los siglos” (“Prefacio”) y –desde vuelos por distintos continentes desempeñando su afición de piloto– cavilaría acerca de su conexión con la naturaleza y el cosmos, oponiendo ambos con el desamparo del hombre y las diferencias que lo doblegan. En este viaje real y de la conciencia, el discurso de Ambroggio es grácil y exultante, aunque sin soslayar la veta introspectiva que permea su poesía. En particular, cuando enfrenta una imaginada muerte. “Moriré de amor” y “moriré de muerte” dice en distintas instancias, desasido de pasado y recuerdos “encapsulados en el cristal de una lágrima”.

            El apasionado encuentro entre especulación y creación tan característico del discurso poético de Ambroggio permanece en todos sus libros subsiguientes. En Oda ensimismada (1994), metaforiza el amor y lo proyecta en el tiempo y en el espacio en un conmovido homenaje a Vallejo y Whitman: “Necesito la inquietud de los ojos/ porque me levanta la vida” (“3.”) […] “El amor alarga el mundo/ en cada viaje de un instante casi eterno./ Partimos llenos sin nadie./ El único vuelo buscado/ es el vuelo perdido” (“1.”) En Poemas desterrados (1995) se entretejen los intertextos de varios pensadores y poetas con las experiencias personales del poeta en un extenso número de puntos geográficos. Sobresale la atención a la vida del autor en los Estados Unidos y su identidad argentino-europea: “En este poema que soy,/ protagonista de un grito eterno,/ se hacen presentes todos mis apellidos,/ y siento que hablan,/ yo y otros que sin conocer del todo/ han inmigrado en mi sangre” (“Inspiración”).  Testigo de su tiempo, el poeta reflexiona de manera substancial sobre la violencia, manifestada en las luchas fratricidas que crucifican el mundo contemporáneo en uno de sus libros más sugerentes, Por si amanece (Cantos de guerra) (1997), donde los episodios bélicos de la actualidad se resignifican en contraste con textos religiosos antiguos. De manera simbólica el libro se cierra con “El papiro de González”,  un poema que además de repudiar la discriminación y la xenofobia como infames tiranías, exterioriza su posición solidaria en pro de los derechos de los latinos en los Estados Unidos.

            Publicado también en 1997, Los habitantes del poeta incorpora un acercamiento fraterno del poeta al mundo en torno, y en especial al otro como espejo y aliado. Es este contacto humano y creador el que puede eclipsar  la inmanente soledad de la conciencia lúcida: “En su fuga imposible/ nunca está solo el poeta,/ lo poseen voces/ inasibles y punzantes,/ … la palabra,/ esa divinidad salvaje que copula con espejos indisolubles” (“Los habitantes del poeta”). En El farol seco, libro originalmente publicado en 1998, le otorga al amor un poder análogo. A diferencia de lo que el título indica, se trata de un poemario vital, rico en imágenes y luminosidad: “Todas las ideas caminan una luz y una tiniebla./ El amor poco a poco las espanta” (“Metafísica”). Homenaje a las voces poéticas amadas, Escape elemental (1999) convoca a Verlaine, Timoneda, Rilke, Carranza, Darío, Juan Ramón Jiménez, Cernuda, Huidobro, Juarroz, Mairena, Bécquer, entre otros más, como los autores anónimos de la Biblia: “el poema de Dios” (“Epílogo”); al conjuro del hablante lírico, los padres poéticos entablan un diálogo con el discípulo, dueño ya de una voz propia.

            Comenzando el siglo veintiuno, el dilema sobre la caducidad del individuo –presente en toda la poesía ambroggiana– se plantea directamente en La muerte del tiempo (2001) aunque los versos todavía vacilan entre la esperanza y la derrota: “El tiempo es un golpe de campanas,/ aves de luz y llanto/ que ni en las noches duermen” (“Oda al campanario”) […] “Por fin el cielo descansa en la mar/ para que el sol y las estrellas/ se hablen gota a gota” (“Deadlines”). En El testigo se desnuda (2002), el escepticismo se acentúa más: “Me desvela el silencio resentido/ de los antiguos árboles/ los gritos de los ojos/ que son bocas abiertas y vacías/ y la música engañosa de las futuras estatuas” (“Me duelo ahora sin explicaciones”). Los títulos de los versos también apuntan a una claudicación: “Toque de queda”, “In memoriam”, “La tumba de Dios”. En Laberintos de humo (2005), si bien Ambroggio habla de la escritura desde distintos enfoques, declara además su incertidumbre por el valor de la palabra: “… la utopía, el caos, la esperanza el deterioro …” se encuentran entre despojos, la tinta de la pluma se convierte en un tóxico y en humo la página donde inscribe sus versos (“La piel a dos tiempos”). A pesar de esta indudable rendición de la escritura poética, el libro incluye uno de sus poemas más conocidos con el cual subraya su adhesión a la presencia y contribuciones hispanas en los Estados Unidos:

 

Paisajes de Estados Unidos


 

Si cada ladrillo hablara; Si cada puente hablara;
si hablaran los parques, las plantas, las flores;
si cada trozo de pavimento hablara,

hablarían en Español.

 

Si las torres, los techos,
los aires acondicionados hablaran;
si hablaran las iglesias, los aeropuertos, las fábricas

si cada surco de este país hablara

hablarían en Español.

Si los sudores florecieran con un nombre,
no se llamarían piedras sino González, García, Sánchez,

                                                              [José, Rodríguez o Peña.

 

Pero no pueden hablar. Son manos, obras, cicatrices, que
                                   [por ahora callan o quizás ya no.

 

            Posiblemente uno de los poemarios más sugestivos por su tono y contenido es Cuando el amor se escribe con Alba (2007) en donde el sentimiento amoroso y la desbordante pasión de los amantes se exteriorizan sin censura. La musa, Alba, es el centro de los afectos del sujeto poético y la que enriquece el discurso de este, además de ser la productora del propio. Alba reina en este poemario con solo ecos de su presencia en libros previos. En La desnudez del asombro (2008), por ejemplo, las castálidas tienen muchos rostros: Cleopatra, Lady Godiva, la Maja de Goya, Marilyn Monroe, Lady Di pero ninguna repercute como Alba ni tiene su fuerza y elocuencia. Solamente el amor desmedido del sujeto poético de “Coincidencia” de La arqueología del viento (2011), se asemeja en algo al inspirado por Alba. Esta imagen de mujer prodigiosa –en su amor y en su libido– se simbolizará a plenitud en Todos somos Whitman (2013).

            Dos publicaciones de Ambroggio que no solo recopilan lo predominante de su obra sino que patentizan su madurez en el armonioso ensamblaje de forma y contenido son Homenaje al camino (2012) y Luz mendiga (2013). En el primero, su estilo auténtico y pertinaz se ha refinado y adquirido notoria complejidad: “Camino con ráfagas de agonía/ al amparo de las consecuencias,/ preludios de ritmos,/ festival sin desenlace,/ hechizos de tinieblas/en el libro/ temporalmente cerrado/ o abierto en su cárcel./ La culpa de un sueño/ sin enigma necesario …” (“Destino”). Su reciedumbre, no obstante, persiste intacta como cuando se acerca a Dios para clamar que la humanidad sigue huérfana y anhela fe y guía “para volver al edén/ [porque] no sabemos/ cómo hacerlo” (“Oración”). La misma orgullosa dignidad rige en Luz mendiga, testamento espiritual del poeta que rememora su encuentro con todos los universos a través de la palabra, inclusive el de su destino final ante el cual sucumbe: “Las soledades no perdonan el extravío./ Así no quiero las horas anchas/ sino la estrechez del espejo vivo,/ el territorio poblado del epicentro” (“¿A quién le bastan las distancias?”).

            Indudablemente el poemario de Ambroggio estética y filosóficamente más riguroso es Todos somos Whitman (2013). Cada uno de los cincuenta y dos poemas es construido en homenaje al poeta norteamericano Walt Whitman pero se convierten en un despliegue de la versatilidad lingüística e interpretación metafísica del poeta:

 

Soy el surtidor y el apogeo de cada uno.
Salgo, voy, vuelvo y me interrogo
en la diversión gris
de un emblema sin precedentes
con la naturaleza sólida y sus nieblas
con la libertad que nos gasta,
con la desnudez deslumbrada de la creación viva … (“Matriz de las sombras”)

 

Cada uno de nosotros es la leyenda
en el regazo del silencio. (“Oscuro silencio”)

            Cierra esta edición un “Post Scriptum” que, más que una clausura, se manifiesta como un intervalo que exhorta a nuevas inferencias y deleites con una poesía que se ha hecho permanente.

            La intencionalidad que nos orientó como editores y compiladores del presente volumen ha sido desplegar el sendero fecundo de la poética ambroggiana con una visión integral. Mostrar al escritor en pos de conocimiento y trascendencia, un empeño por dejar atrás movimientos efímeros para alcanzar claridad y firmeza, una voz lírica expresada con verdadera pericia, talento y profunda humanidad. Confiamos que En el jardín de los vientos descubra a sus lectores el virtuosismo y la hondura reflexiva que conviven armónicamente en la palabra de Luis Alberto Ambroggio, evidenciando su subyugante e inagotable valor.

 

Carlos E. Paldao

Academia Norteamericana de la Lengua Española